Por qué importa tanto la década
El espectador no sabe de motos. Pero nota cuando algo no encaja, aunque no sepa decir por qué. Un guardabarros demasiado limpio, un faro redondo donde debería haber uno de carburo, una horquilla telescópica en una escena de 1925. No lo identifica, pero le chirría.
Así que vamos por orden, década a década, con lo que se veía de verdad por la calle y con lo que tenemos nosotros para resolverlo.
Años 10: la moto todavía parece una bicicleta
Cuadro alto, ruedas grandes, correa en vez de cadena, faro de acetileno y ni una concesión a la comodidad. Si ambientas la Primera Guerra Mundial o los años inmediatamente posteriores, esto es lo que hay.
De la colección: Harley-Davidson J 61" de 1916, Indian PowerPlus de 1918, BSA K de 1919 y la Douglas WD de 1919, que es literalmente una moto de guerra.
Años 20: la moto se hace popular
Aparecen las máquinas pequeñas y asequibles, las que sacaron a la clase obrera de casa. Depósitos planos entre los tubos del cuadro, colores sobrios, mucho negro.
De la colección: Levis T de 1921, Terrot L de 1923, BSA E de 1925, Triumph P de 1926, Raleigh 15 de 1928 y las Motobécane francesas.
Años 30: el depósito en forma de silla de montar
La década en la que la moto empieza a parecerse a una moto. Depósito montado sobre el tubo superior, cromados, pintura con filetes. Es, con diferencia, la época más agradecida en pantalla: son motos guapas de verdad.
De la colección: Rudge Ulster de 1936, Sunbeam 8 de 1936, Triumph L de 1936, BSA Blue Star de 1937, Indian Chief de 1937, Velocette MAC de 1938, Triumph 3S de 1938 y la joya de la corona, la Ariel SQ4 de 1939 con su motor de cuatro cilindros en cuadro.
Años 40: guerra, posguerra y motos de trabajo
Aquí manda la austeridad. Pintura mate, cero cromados, mecánica sencilla y muchas motos militares reconvertidas a uso civil. Si ambientas la posguerra española, huye de todo lo que brille.
De la colección: Ariel RH de 1945, Indian Chief de 1946, BSA C10 y C11 de 1947, perfectas para llenar un plano de calle sin que ninguna se lleve la atención.
Años 50: cromados y desarrollo
Vuelve el brillo. Faros grandes, guardabarros generosos, bicilíndricas británicas por todas partes y, en España, las primeras motos propias con vocación de moto grande.
De la colección: Norton 7 Dominator de 1950, BSA A10 Gold Flash de 1951, BMW R 51/3 de 1951, Douglas MK5 de 1951, Matchless G3LS de 1952, Sanglas 350 de 1953 y la Triumph Thunderbird de 1958, esa que todo el mundo asocia con Marlon Brando aunque la suya fuera otra.
Años 60: la moto se moderniza
Carrocerías más cerradas, colores vivos, publicidad por todas partes. La moto deja de ser solo transporte y empieza a ser un objeto de deseo.
De la colección: Triumph 21 y BSA D14/4 Bantam de 1968.
Años 70: la última década de las clásicas
Motores grandes, dos cilindros en paralelo, y la sombra de las japonesas asomando. Es el final de una manera de hacer motos.
De la colección: Laverda 750 SF de 1970, BSA Lightning de 1971, BMW R 60/5 de 1971, BMW R 90/6 de 1974 y la Triumph Bonneville de 1977.
Los anacronismos que más se cuelan
Neumáticos modernos. El dibujo de una goma actual se ve, y se ve mucho. Avísanos y lo tenemos en cuenta.
Matrículas. Las placas cambian de formato cada dos por tres. Si el plano las coge de cerca, hay que hablarlo.
Intermitentes. Antes de los años 60 no existían en la práctica. Si tu moto los lleva y la escena es anterior, se quitan.
Retrovisores. Igual. Muchas motos de los 20 y 30 no llevaban ninguno.
Conclusiones
Elegir bien la moto de una época no cuesta más dinero, solo cuesta preguntarlo antes. Dinos el año exacto y el sitio donde rueda, y te decimos qué había circulando por allí. Es el tipo de detalle que nadie aplaude, pero que sostiene el plano entero.
